¿qué es la vida sino un soplo de aliento del SEÑOR?
Podré vivir cien años y aún los que se me añadan y aún así, seré un grano de arena en una constelación infinita de estrellas; maravillosa es la vida que cada día me arropa al despertar, y aún más, cuán grande es el SEÑOR, quien al dormir aligera mis cargas y de mañana abre mis ojos al amanecer.
Podría decir muchas cosas de mí, pero, de quién quisiera yo hablar más que del SEÑOR; que me ha hecho tal y como soy, con fortalezas y contrariedades, con la naturaleza correcta para poder observar y ver las cosas con el lente con el que las veo; quien ha ordenado el mundo y cada maravilla en él; cómo no podría adorar al SEÑOR en cada lugar en el que estoy.
Pequeñas y grandes cosas he visto, en mi corta vida he aprendido algunas cosas que me hacen reflexionar, bajar la mirada y decir; qué pequeño soy. Maravillas que sólo la imaginación de la niñez podía crear, el paisaje imponente de la creación humana, llena de tuberías, bombas, turbinas, engranajes y calderas; el ruido que suena como el rugir de un titán y el calor que se pierde como el de un geiser en acción. Lo abstracto vuelto realidad, tantos diagramas temperatura-entropía hechos un solo cúmulo de elementos en acción, generando toneladas de vapor, accionando enormes mecanismos. Qué podría decir de todo aquello si se me ha ido el aliento.
¿Quién soy yo dentro de kilómetros cuadrados de acero más que un soñador? A quien se me ha dado una bendición; de la imaginación, de la fijación y de la vida, misma que me ha hecho verme al espejo con más humildad cada día. Mi corazón se alegra y se fortalece en la contemplación de lo que el SEÑOR ha presentado delante de mí, ¿no es hermoso todo aquello que ha sido bendecido por Dios? Desde los animales en los campos, las aves en el cielo y el ingenio humano, porque somos los únicos que tenemos la capacidad de razonar.
Aunque intente huir, aunque recorra todos los mares y todos los campos
aunque me esconda detrás de todos los montes, Tú conoces todos mis caminos
y ninguno de mis pensamientos te son por secreto, cuanto más lo que sale de mi corazón,
es por eso que no puede el hombre esconder su maldad delante de ti,
confieso mi transgresión y mis errores, mis defectos que me han hecho fallar y fallar delante de ti;
como un perro que vuelve a su vomito, así he sido muchas veces,
incluso haciendo lo malo contra mí, cuánto más contra ti.
Podré vivir cien años y aún los que se me añadan y aún así, seré un grano de arena en una constelación infinita de estrellas; maravillosa es la vida que cada día me arropa al despertar, y aún más, cuán grande es el SEÑOR, quien al dormir aligera mis cargas y de mañana abre mis ojos al amanecer.
Podría decir muchas cosas de mí, pero, de quién quisiera yo hablar más que del SEÑOR; que me ha hecho tal y como soy, con fortalezas y contrariedades, con la naturaleza correcta para poder observar y ver las cosas con el lente con el que las veo; quien ha ordenado el mundo y cada maravilla en él; cómo no podría adorar al SEÑOR en cada lugar en el que estoy.
Pequeñas y grandes cosas he visto, en mi corta vida he aprendido algunas cosas que me hacen reflexionar, bajar la mirada y decir; qué pequeño soy. Maravillas que sólo la imaginación de la niñez podía crear, el paisaje imponente de la creación humana, llena de tuberías, bombas, turbinas, engranajes y calderas; el ruido que suena como el rugir de un titán y el calor que se pierde como el de un geiser en acción. Lo abstracto vuelto realidad, tantos diagramas temperatura-entropía hechos un solo cúmulo de elementos en acción, generando toneladas de vapor, accionando enormes mecanismos. Qué podría decir de todo aquello si se me ha ido el aliento.
¿Quién soy yo dentro de kilómetros cuadrados de acero más que un soñador? A quien se me ha dado una bendición; de la imaginación, de la fijación y de la vida, misma que me ha hecho verme al espejo con más humildad cada día. Mi corazón se alegra y se fortalece en la contemplación de lo que el SEÑOR ha presentado delante de mí, ¿no es hermoso todo aquello que ha sido bendecido por Dios? Desde los animales en los campos, las aves en el cielo y el ingenio humano, porque somos los únicos que tenemos la capacidad de razonar.
Aunque intente huir, aunque recorra todos los mares y todos los campos
aunque me esconda detrás de todos los montes, Tú conoces todos mis caminos
y ninguno de mis pensamientos te son por secreto, cuanto más lo que sale de mi corazón,
es por eso que no puede el hombre esconder su maldad delante de ti,
confieso mi transgresión y mis errores, mis defectos que me han hecho fallar y fallar delante de ti;
como un perro que vuelve a su vomito, así he sido muchas veces,
incluso haciendo lo malo contra mí, cuánto más contra ti.
Bienaventurado es quien no encubre su transgresión delante del SEÑOR,
lávame más y más, así poder estar blanco como la nieve delante de tu presencia,
mi corazón se regocija en ti y mi contentamiento proviene de ti,
mi canción es JAH y mi escudo y mi fortaleza,
quien me protege durante las noches y quien de día me acobija,
no sea yo raído delante de ti, Dios mío
y encuentra mi oración por verdadera,
dame la bendición de la vida y sé mi guiador,
que como una nube en los días y un torbellino de fuego en las noches guíes mi camino
y así mis pasos serán justos bajo tu luz,
Tú eres el Dios de mis padres y de mis abuelos
y serás por siempre mi Dios y yo seré por siempre tu hijo,
yo te adoro, JESÚS.
lávame más y más, así poder estar blanco como la nieve delante de tu presencia,
mi corazón se regocija en ti y mi contentamiento proviene de ti,
mi canción es JAH y mi escudo y mi fortaleza,
quien me protege durante las noches y quien de día me acobija,
no sea yo raído delante de ti, Dios mío
y encuentra mi oración por verdadera,
dame la bendición de la vida y sé mi guiador,
que como una nube en los días y un torbellino de fuego en las noches guíes mi camino
y así mis pasos serán justos bajo tu luz,
Tú eres el Dios de mis padres y de mis abuelos
y serás por siempre mi Dios y yo seré por siempre tu hijo,
yo te adoro, JESÚS.
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