Autorreflexión

¿Seré el primero en descubrir algo?
Acaso alguna vez dejaré mi nombre estampado en una placa?

Me parece que con el tiempo me vuelvo más templado, quizás estoy empezando a ver con otros ojos aquello que me rodea. La impertinencia definitivamente se ha vuelvo en una confianza en que es mejor el silencio y ya el miedo al error y la equivocación se ha ido, o más bien, se ha transformado en una plena seguridad de que siempre estaré equivocado: aunque defienda a muerte mis ideales en el fondo sé que estaré errado, es un hecho y con humildad acepto que la perfección está muy lejos de mí y aclaro, estoy hablando desde una posición de auto contemplación.

Siempre me ha gustado el cuento de que cuando los humanos eran primitivos y aún no eran artesanos, la forma en la que una persona podía verse a sí misma, su rostro y su reflejo, era viéndose en el agua y para verse en el agua hay que bajar la cabeza. Pienso que quien se ve a sí mismo sin humildad está cometiendo una falla, que incluso yo he cometido en muchas ocasiones.

Me gusta la ciencia, los números y el estrés del cálculo, ¿acaso estoy cometiendo un pecado por eso?

¿La auto contemplación y la reflexión es acaso un pecado?
O mejor dicho, es acaso un pecado escribir acerca de ello siendo un muchacho joven? No soy ningún tipo de Buda o de Albert Einstein, no soy ningún Basquiat o un Dalí, tampoco un Chandrasekhar o un Jiro Horikoshi, no estoy en un plano de iluminación mayor al de los demás, soy un muchacho que se ha equivocado mucho y que aún se equivocará más.

Ha perdido un poco el sentido para mí, debo decirlo, el escribir acerca de algún ideal personal fuertemente arraigado, siento un poco que para hablar de eso hay que tener algo detrás que lo justifique, por ahora me abstengo de hacerlo en este día y esperaré a hacerlo cuando sea un monje tibetano o algo por el estilo.

Lo que aspiro detrás del performance de la vida diaria es aceptar la derrota con humildad y como dije al principio, la perfección está muy lejos de mí personalmente y por eso deseo la humildad, porque no puedo hallar la victoria solo, aún existe quien es más grande que yo y que todo el universo y mi victoria proviene de Él -solamente-.

Cantaré tu nombre con alegría
pues Tú eres bueno conmigo.

Me has visto a través de mis ojos
y has hecho bien en mí,
pues Tú eres bueno.

Aún en tiempo de angustia
has escuchado la oración de tu hijo
y me has salvado

Tú que me conoces desde que me formaste,
cuando me hiciste en el secreto del vientre de mi madre,
cuando formaste mis huesos y mi cuerpo.

¡Cuán grande es mi Dios!

Me has hecho a tu imagen y semejanza,
me diste vida y vitalidad,
con mis labios te adoro
y con mis ojos anhelo verte
por eso te pido, Oh Dios mío,
que no te olvides de tu hijo
y no apartes nunca tu rostro de mí,
abrígame con tu luz resplandeciente
y bendice en abundancia mis días
y así podré adorarte por el resto de mi vida
porque Tú eres bueno y maravilloso,
yo te adoraré por siempre
y cantaré con el corazón alegre
porque YO SOY me ha salvado.

Sé por mi luz y fuerte,
tómame entre tus brazos y sálvame
y yo diré; JESÚS me ha salvado,
yo cantaré: JESÚS me ha liberado,
y por el resto de mi vida
te adoraré con todas mis fuerzas,
yo te adoro por siempre JESÚS.

Autorretrato.


 

Comentarios